Y pensar que ahora lloro por ella al recordar esos momentos. Llegó a ser tanto para mi... Las cosas pueden cambiar mucho. La gente cambia. Nada vuelve a ser como antes. No todo es para siempre. Ya ni la miro. Ya ni la abrazo. La sigo queriendo aunque sea solo un poquitín. Ahora tengo miedo de hablar cuando está ella delante. No me atrevo ni a saludarla. No me atrevo a dirigirle la palabra. No me atrevo ni a pedirle un boli. No me atrevo a estar donde esté ella. Pero no me preguntes por que, no lo se ni yo. Lo más seguro es que sea por miedo a esa mirada asesina¬¬
Solo se vive una vez en la vida, por eso hay que disfrutar al máximo y ser feliz. Pero...¿Qué es la felicidad? Es un estado de ánimo que sentimos cuando conseguimos lo que queremos, es decir, estamos satisfechos con nosotros mismos y por lo tanto alegres. Hay muchas maneras de ser feliz, pero yo creo que la mejor es la que te hace feliz a ti y a la gente que te rodea. Siempre estoy feliz y eso es asi gracias a mi familia, a mis amigos y amigas pero sobretodo es gracias a mis FURS!
domingo, 10 de abril de 2011
Ya no se que besarte que no te haya besado ya
Ella fue la que me hizo sacar una sonrisita cuando estaba mal. A ella le conté mil cosas. Justo cuando yo estaba super feliz era ella la que estaba a mi lado. Ella me apoyó. Con ella me fui de compras y no estuvimos más de un minuto sin parar de reír. A ella abracé porque la quería demasiado.A ella le regalé millones de besos. Con ella me hice millones de fotos que han quedado perdidas. Con ella dormí toda una noche. Ella lloró abrazadita a mi.
viernes, 8 de abril de 2011
Lo siento, pero ha llegado ese día en el que todo está nublado, sin un puto rallito de luz que me ayude a ver lo que está pasando. Me estoy ahogando en un mar de lágrimas saladitas como el mar saladito jajaja. Solo puedo reír al decir gilipolleces de este tipo sin esperar que nadie se ría, tampoco es lo que quiero, solo quiero seguir con mi felicidad. Pero me he dado cuenta de que la felicidad no se alcanza solo diciendo 4 mierdas y reírte de ti mismo, sino compartiendo esas 4 mierdas con tus amigas. UY!, ahí está el problema no hay amigas con quien compartir esas 4 mierdas de las que actualmente me río sola y me han llevado a este día nublado.viernes, 1 de abril de 2011
Un sueño CASI imposible
Un rayo de luz
que se colaba por la ventana la despertó aquella mañana de primavera. Miró el
reloj y una gran sonrisa se le dibujó en la cara: aún le quedaba 1 hora y 23
minutos para salir. Se levantó y fue directa a la ventana para asegurarse de
que el Sol estaba en el cielo sin ninguna nube alrededor; ese día tenía que ser
perfecto. Se fue a la cocina a desayunar su vaso de leche calentita con
galletas mientras veía las noticias. Eran las 9:36am y todavía tenía que pensar
qué ponerse para estar más guapa que nunca. Tras haber estado un rato mirando
su ropa, cogió su minifalda vaquera, una camisa a cuadros rosas que le había
regalado su mejor amiga y los tacones más altos de todo el vestidor combinados
con su bolso preferido. Se fue al baño a peinarse su larga y rubia melena,
asearse, perfumarse y maquillarse muy poco, ya que sabía que a su amigo le
gustaba verla natural. Le quedaban solo 10 minutos para salir de casa y se
apresuró a ponerse los pendientes, el collar, el anillo y las pulseras. Se miró
en el espejo y se dio cuenta de que delante de ella había una chica radiante y
preciosa. Estaba tan nerviosa y entusiasmada que no pudo evitar dar un salto de
alegría antes de salir por la puerta.
Fue
directa al parque donde había quedado sin pararse a mirar ningún escaparate de
ropa como hacía normalmente. Nada más verle allá a lo lejos corrió hacia él,
cosa que le resultó bastante difícil por culpa de la altura de sus zapatos. Al
llegar le dio un fuerte abrazo y se quedó con la oreja en su pecho para
escuchar los latidos de su corazón sin que él se diera cuenta. Él le dio un
dulce beso en la frente sin saber por qué lo había hecho, solo eran viejos
amigos, nada más. Se miraron a los ojos y se quedaron paralizados, después de
todo ese tiempo no sabían como reaccionar. Al final él dijo que quería ir a dar
una vuelta por el centro de la cuidad y ella aceptó sin ninguna pega, al fin y
al cabo lo único que quería era pasar el día a su lado. Primero anduvieron por
las calles del casco antiguo, que tenían subidas y bajadas, escaleras y rampas
y de vez en cuando se les cruzaba delante de ellos algún gato de colores
grisáceos, blanquecinos o rojizos. Cada casa era de un color, con ventanas de
diversas formas y plantas con flores de vivos colores en la entrada. Después se
fueron a comer a un restaurante que había en un callejón estrecho pero
luminoso. Mientras comían estaban hablando de todo lo que les había pasado en
ese mes. Él se había ido de la ciudad para estudiar tranquilamente en una casita
que tenía a unos 407 kilómetros de allí y así hacer el examen más importante de
su carrera universitaria. Ella, por las mañanas, había estado en un instituto
como aprendiz de una profesora de filosofía, y por las tardes, trabajaba como
camarera en un bar cercano a su casa. Al acabar de comer se fueron a dar una
vuelta por el paseo de la playa ya que hacía un día muy soleado y caluroso acompañado
de brisas de aire fresco. Al cabo de unas horas, se fueron al castillo y por el
camino se fueron haciendo fotos para poder recordar aquel día. Al llegar arriba,
como estaban los dos bastante cansados, se sentaron en un banco desde donde se
veían las vistas más bonitas de toda la ciudad. No había nadie por allí y
decidieron tumbarse sobre el césped que había a su lado para poder mirar las
nubes e imaginarse las formas que podían tomar.
Mientras estaban juntos el tiempo pasaba más rápido de lo normal y sin darse cuenta, en el cielo empezaron a
verse todas las estrellas. Ella estaba totalmente asombrada, nunca hubiera
imaginado que el chico que estaba a su lado era aquel niño por el que estuvo
enamoradísima cuando tan solo era una pequeña niña con sueños casi imposibles.
Cuando era pequeña soñaba con vivir en una casa rosa de dos pisos con escaleras
de caracol, con su especial amigo y un perro blanco con manchas marrones
llamado Toby. Al lado de esa casa tendría que vivir su mejor amiga con su chico
para poder jugar a papás y mamás sin tener que andar mucho o para poder hablar
desde la ventana como habían visto en varias series de televisión.
Allí estaban
los dos jóvenes en la hierba sin decir nada hasta que ella rompió el silencio
con una pregunta que le comía por dentro:
-¿Qué estás pensando?- Dijo con
una voz tímida. Después de un breve silencio él respondió:
-Pienso en el pasado cuando te veía
como mi mejor amiga, pero nunca llegué a imaginarme que podría estar aquí
contigo. Pienso en el presente, los dos aquí, tumbados sobre la hierba como si
fuésemos dos jóvenes enamorados. Y pienso en el futuro que podría llegar a
tener contigo y ¿sabes una cosa? Me encanta.-
Ella por el momento se quedó
paralizada, su mejor amigo le acababa de decir que era la mujer de su vida y
ese era su sueño casi imposible y le contestó:
-Solo has cometido un error en lo
que me acabas de decir: no estamos aquí, tumbados sobre la hierba como si
fuésemos dos jóvenes enamorados, sino que, estamos aquí, tumbados sobre la
hierba porque somos dos jóvenes enamorados. Y ¿sabes tú una cosa? Me encantaría
poder tener un futuro contigo.-
Sin pensarlo más, los dos jóvenes
completamente enamorados se miraron a los ojos y se dieron un beso bajo la luz
de las estrellas. Él le susurró un “te quiero” al oído que le puso la piel de
gallina.
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